El ejercicio de fusiones y adquisiciones (M&A) se mantiene como un motor esencial de transformación económica. En este artículo exploramos cifras clave, tendencias emergentes y estrategias sólidas para crear valor sostenible en 2026.
El mercado global de M&A cerró 2025 con un volumen de 5,1 billones de dólares y 71 mega-acuerdos, mientras que España experimentó un descenso en el número de transacciones pero un fuerte aumento del capital movilizado gracias a operaciones de gran calado.
La polarización del mercado medio (100M-1B USD) alcanzó mínimos de una década, reafirmando la concentración de actividad hacia grandes deals. Iniciando 2026, Europa y EE. UU. lideran con un impulso derivado de adquisiciones en IA y energía.
En España, el descenso del 15% en transacciones durante 2025 contrastó con un volumen solo un 10% menor. El capital riesgo bajó un 57% en importe, mientras que la adquisición de activos elevó su importe un 315% en enero 2026.
El inicio de 2026 muestra actividad transfronteriza récord y un fuerte reordenamiento estructural en sectores como IA, telecomunicaciones y servicios financieros. Las empresas buscan fusionarse o adquirir fortalezas en tecnología y talento.
Entre los impulsores destacan la consolidación en infraestructuras digitales, la creciente demanda de soluciones de inteligencia artificial y la presión de desinversión por parte de fondos de capital riesgo.
Construir valor en M&A requiere una evaluación exhaustiva de sinergias y un precio de compra inferior al valor presente de los flujos de caja incrementales. A continuación, presentamos tácticas esenciales:
Estos enfoques permiten a las organizaciones aumentar su cuota de mercado, mejorar la resiliencia financiera y potenciar su capacidad innovadora.
El éxito de todo proceso de M&A se cimenta en etapas rigurosas y colaborativas. Destacamos cuatro fases críticas:
La distinción entre fusiones y adquisiciones también influye en la estrategia: la primera suele orientarse a colaboraciones más equitativas y menores costes financieros, mientras que la segunda puede implicar compras completas y un enfoque más agresivo.
El proceso de combinar organizaciones conlleva retos significativos. Entre ellos destacan:
Además, la polarización del mercado y la competencia por grandes activos presionan a las empresas para defender sus estrategias de crecimiento sin caer en sobrevaloraciones.
El dinamismo de M&A redefine líderes sectoriales y potencia la productividad. En banca, por ejemplo, la consolidación fortalece ratios de eficiencia, mientras que en tecnología la adquisición de capacidades de IA acelera la innovación.
Para los inversores, el foco se sitúa en activos con flujos de caja sólidos, en un entorno donde la desinversión de fondos de private equity y venture capital genera oportunidades únicas.
Mirando hacia adelante, el año 2026 promete:
Adoptar un enfoque estratégico y prudente, basado en análisis rigurosos y gestión efectiva del cambio, permitirá a las empresas transformar estas operaciones en fuentes de valor sostenible a largo plazo.
Referencias