En el mundo financiero actual, la innovación avanza a un ritmo vertiginoso y los inversores buscan nuevas vías para diversificar sus carteras. Los ETNs (Exchange Traded Notes) se han consolidado como instrumentos de deuda cotizados en bolsa capaces de ofrecer exposición a índices, materias primas o estrategias complejas. A través de estos productos, es posible permitir replicar con precisión el comportamiento de activos que, de otro modo, resultarían inaccesibles para el pequeño inversor.
Los ETNs son pagarés emitidos por entidades financieras que prometen pagar, al vencimiento, la rentabilidad de un índice o activo subyacente, descontando las comisiones aplicables. A diferencia de los ETFs, no poseen físicamente los activos; se sustentan en la solvencia del emisor y en derivados que buscan garantizar el resultado deseado.
Introducidos en 2006 por Barclays Bank, estos productos nacieron con el objetivo de democratizar el acceso a índices complejos, mercados de volatilidad, criptomonedas o estrategias apalancadas. Su estructura se caracteriza por ser de largo plazo y sin intereses periódicos, cotizando en tiempo real en las principales bolsas como si fueran acciones.
ETPs es el término global que engloba ETFs, ETCs y ETNs. Cada uno presenta características estructurales y riesgos distintos, lo que condiciona su uso según el perfil del inversor.
Gracias a su diseño, los ETNs ofrecen propuestas muy atractivas para quienes buscan alternativas diferentes:
No obstante, los inversores deben ser conscientes de los peligros asociados a estos instrumentos:
En territorio español, los ETNs tributan como acciones o instrumentos de deuda ante la Agencia Tributaria. Las ganancias y pérdidas se incluyen en la base imponible del ahorro y se compensan entre sí, sin posibilidad de traspaso diferido para evitar tributación inmediata.
Están supervisados por la CNMV y, si el emisor es un banco miembro del FOGAIN, cuentan con una cobertura de hasta 100.000 € en caso de insolvencia. No cumplen con los requisitos UCITS, lo que les confiere mayor flexibilidad en su composición pero también menos protección para el inversor.
Para entender mejor el potencial de los ETNs, veamos algunos ejemplos representativos en Europa:
Si estás considerando incluir ETNs en tu estrategia, sigue estos pasos fundamentales:
1. Selecciona un bróker con acceso a la bolsa donde cotice el ETN de tu interés. Compara comisiones de compra, venta y custodia.
2. Revisa la solvencia del emisor consultando agencias de rating y la cobertura del FOGAIN si aplica.
3. Analiza el activo subyacente, la estructura de comisiones y las condiciones de vencimiento. Calcula el impacto fiscal en tu tributación personal.
4. Incorpora el ETN como parte de un plan diversificado, asignando un porcentaje limitado de tu cartera acorde a tu aversión al riesgo.
5. Monitorea tu posición regularmente, vigilando desviaciones del NAV y noticias sobre el emisor o el índice subyacente.
En conclusión, los ETNs presentan una oportunidad de diversificación sofisticada para inversores con experiencia que busquen exposición precisa a activos complejos. Sin embargo, requieren un análisis riguroso y un control constante de riesgos de crédito y fiscalidad. Empleados de manera responsable, pueden convertirse en una valiosa herramienta para potenciar tu cartera de inversión.
Referencias