La relación entre tus ingresos y deudas define gran parte de tu futuro financiero. Conocer y controlar este indicador te permitirá tomar decisiones más acertadas y aspirar a mejores condiciones de crédito.
La relación deuda-ingreso (DTI) es una métrica que compara tus pagos mensuales de deuda con tu ingreso bruto. Se expresa en porcentaje y muestra qué parte de tus ingresos se destina al pago de deudas.
Los prestamistas usan este dato para evaluar tu capacidad real de asumir nuevos compromisos financieros sin poner en riesgo tu estabilidad.
La fórmula básica es sencilla y directa:
(Pagos mensuales de deuda / Ingresos brutos mensuales) × 100
Por ejemplo, si tus pagos de deuda suman $2,000 y tus ingresos brutos son $5,000, tu DTI será (2000 ÷ 5000) × 100 = 40%. Esto significa que 40 centavos de cada dólar que ganas se usan para cubrir deudas.
Otro escenario práctico:
Hipoteca: $2,000 / Préstamo vehicular: $600 / Tarjetas de crédito: $400 = Total $3,000. Con un ingreso bruto de $7,000, tu DTI es (3000 ÷ 7000) × 100 = 42.8%.
Para medir tu DTI se consideran varios pagos obligatorios:
Además, existen dos categorías principales de DTI:
Los prestamistas suelen enfocarse en el back-end al evaluar solicitudes de hipoteca convencional.
Los estándares habituales para considerar una proporción adecuada son:
En términos generales, entre más baja sea la proporción, mayores serán tus oportunidades de obtener condiciones favorables.
Cuando tu DTI supera el 40%, se complica:
Si alcanza o supera el 50%, tu margen para ahorrar o enfrentar imprevistos se reduce drásticamente, y los prestamistas podrían limitar tus opciones.
Es importante distinguir entre estas dos métricas:
La proporción deuda-ingreso mide lo que pagas deudas respecto a tus ingresos, mientras que la proporción deuda-límite (utilización de crédito) compara tus saldos con los límites disponibles. Esta última es el segundo factor más importante para tu puntaje de crédito, después del historial de pagos.
Mantener los saldos de tus tarjetas por debajo del 30% de tu límite total es una buena práctica para mejorar ambos indicadores.
Si tu DTI está alto o cerca de los límites, considera estas acciones:
Con estos pasos, mejorarás tu solvencia y fortalecerás tu perfil ante los prestamistas.
Conocer tu DTI te empodera para tomar decisiones informadas y mantener un equilibrio financiero sólido. Mantener el control de tus deudas frente a tus ingresos no solo abre puertas a mejores préstamos, sino que también te brinda tranquilidad y estabilidad a largo plazo.
Referencias