La tecnología blockchain ha dejado de ser un simple experimento para convertirse en un motor de cambio profundo en el mundo financiero. Los datos de mercado muestran una expansión sin precedentes, con proyecciones que sorprenden incluso a los más optimistas.
Este artículo explora cómo los gigantes bancarios, fintechs y empresas globales están adoptando soluciones descentralizadas para transformar pagos, tokenización y gestión de activos.
El mercado mundial de finanzas basadas en blockchain alcanzará 20.000 millones de dólares en 2025 y crecerá hasta 26.800 millones en 2026. Para 2035, se proyecta un volumen de 376.400 millones de dólares, con una tasa compuesta anual (TCAC) del 34,1% de 2026 a 2035.
Dentro de este ecosistema, la gestión de activos cripto pasará de 1.660 millones de dólares en 2025 a 4.680 millones en 2030. La tokenización de activos digitales llegará a 110.200 millones en 2026, y los activos reales (RWAs) tokenizados alcanzarán 30.000 millones en 2025, cuadruplicándose en solo dos años.
McKinsey prevé que el uso de stablecoins escalará a 2 billones de dólares para 2028. Asimismo, el volumen anualizado de transacciones onchain con stablecoins superó los 4 billones en agosto de 2025, representando el 30% de todas las transacciones onchain.
Las grandes instituciones han pasado de piloto a producción, demostrando el impacto real de las cadenas de bloques en procesos clave.
La claridad normativa es clave para consolidar el ecosistema. La Ley GENIUS, aprobada en 2025, y la legislación histórica de 2026 establecerán marcos para activos digitales, compliance y stablecoins.
Entre los desafíos más urgentes se encuentran el cumplimiento normativo global, la integración con sistemas ERP mediante APIs y la creación de frameworks de riesgo para DeFi. Superar estas barreras es esencial para materializar el potencial de la tecnología.
La transición de la criptoespeculación a la infraestructura financiera esencial ya está en marcha. El concepto de "Internet del Valor" se materializa a través de cadenas de bloques, stablecoins y tokens que mueven dinero como información.
Con un retorno de inversión tangible y millones de usuarios aprovechando pagos inmediatos, fraccionalización de activos y finanzas descentralizadas, el ecosistema demuestra que la revolución ya no es una promesa, sino una realidad.
Invitamos a líderes, reguladores e inversores a sumarse a este viaje: el futuro de las finanzas es digital, colaborativo y totalmente interoperable a nivel global.
Referencias